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Atrévete a pensar

(año 2004)

 

 

 

Este libro tuvo mucha aceptación y se hizo una 2ª edición de bolsillo. Algunos lectores de la 1ª edición señalaron: "Este libro debería ir como anexo en el sobre de matrícula universitaria".

 

Cito también aquí un comentario de un lector internacional, que todavía en 2019 permanece, desde agosto de 2006, en la web de www.ecu.fm:

 

 

"Soy un profesional internacional procedente de Latinoamérica con estudios en Alemania. Hablo 5 idiomas y he viajado por todo el mundo. Hace 3 años que vivo en España y estoy contando los días para irme. Este libro describe de una manera clara, resumida y con buen humor lo que resulta inexplicable frente la típica pregunta de los orgullosos españoles ante mi desagrado por su país. "Pero tío... ¿cómo puede ser que no te guste España?" Nadie podría explicarlo mejor que Pedro Mendoza. Reciba usted mis profundas felicitaciones".

Tomás, el 28/08/2006, 10:26:55.

 

 

Aquí selecciono algunas partes de la obra. La edición íntegra está publicada en Editorial Club Universitario (ECU) de Alicante y puede adquirirse en digital y en papel. Como visión de conjunto, mantengo aquí entero el ÍNDICE de la edición de 2004, así como la localización temática final. La dirección directa del libro en Internet es:

 

https://www.editorial-club-universitario.es/libro.asp?ref=329

 

 

Atrévete a pensar (para web)
Libro publicado en 2004. Puede adquirirse en digital y en papel.
2019 Atrévete a pensar, web.pdf
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Atrévete a pensar

Tractatus logico‑humoristicus para universitarios

 

 

ÍNDICE

                                                                                                                                          Páginas

 

Prólogo a la 1ª edición................................................ 5

 

Prólogo a la 2ª edición................................................ 9

 

 

1.  Quién soy, de dónde vengo, a dónde voy............... 11

 

 

2.  En qué país estoy................................................... 15

 

                                     Los retretes públicos, 17

                              La suciedad ambiental y el botellón, 18

                              La contaminación acústica, 19

                              El tráfico, 20

                              Los incendios forestales, 22

                              Los deportes, 23

 

3.  ¿Cómo podría este país dejar de ser mediocre?..... 27

                                     Ejemplos cotidianos de chapuza, 33

 

 

4.  La educación preuniversitaria................................ 37

 

 

 

5.  Ya estoy en la universidad..................................... 57

                                   ¿En qué me matriculo?, 60

                              El odiado papeleo, 67

 

 

6.  Alumnos y profesores............................................ 73

                                     Los alumnos, 73

                              Los profesores, 76

 

 

7.  Relaciones sociales: las clases y los ligues............ 87

                                     Las clases, 87

                              Los ligues, 93

 

 

8.  Las elecciones...................................................... 101

 

 

 

9.  Trabajos, apuntes y bibliografía........................... 113

                                     Trabajos, 113

                              Apuntes, 121

                              Bibliografía, 125

 

 

10. Los exámenes y los suspensos............................ 131

                                     Los exámenes, 131

                              Los suspensos, 139

 

 

11. El título: ¿y ahora, qué?....................................... 147

                                     Las oposiciones, 157

 

Localización temática................................................ 163

 

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Prólogo a la 1ª edición

 

El filósofo vienés Ludwig Wittgenstein (1889-1951) publicó en 1922 un libro muy pequeño de filosofía, prologado por Bertrand Russell (1872-1970). Se publicó en bilingüe, inglés y alemán. Ese libro, cuya versión alemana había salido un año antes en forma de artículo, se hizo paradigmático en el siglo XX, por su simplicidad y su profundidad. Su título era Tractatus logico-philosophicus.

 

Entre 1920 y 1926, Wittgenstein trabajó como maestro de Primaria en tres pueblecitos de Austria. Como agradecimiento simbólico a Wittgenstein en el 80 aniversario de su libro más famoso, aquí va esta aportación educativa, dirigida a universitarios y universitarias de hoy. Después de estos serios preliminares, pasaré a rememorar el estilo de aquel Tractatus, añadiendo yo en éste un aspecto humorístico concomitante, no por ello menos trascendente.

 

Posiblemente sólo entienda este libro quien haya pensado alguna vez por sí mismo. No es, pues, un manual de instrucciones. Quizá podría resumirse así: lo que tiene solución debe arreglarse ya; y de lo que no tiene remedio, mejor es reirse. Lo subtitulo Tractatus logico-humorísticus no porque trate temas triviales, sino porque está hecho con humor. Y en latín, porque es más solemne (no en inglés, que lo habla todo el mundo). En qué medida coincida mi iniciativa con la de otros autores, me trae al fresco. En realidad, no aspiro a descubrir la pólvora, razón por la cual apenas aduzco fuentes. Me es casi indiferente si lo pensado por mí ha sido ya pensado por otros.

 

Debo a Wittgenstein el envoltorio de este trabajo. Y a un profesor español, Miguel Fernández Pérez, una lucecita que se me encendió leyendo su libro Así enseña nuestra universidad, publicado en 1989. También tomo de un idealista crítico, un tal Kant (1724-1804), el título atrévete a pensar (sapere aude), lema de su Ilustración: corría el año 1784, ¡qué tiempos aquellos!... Debo a otros millones de personas, bichos, cosas y circunstancias, los datos que obran en mi ADN y en mi sistema nervioso, pero nos ahorramos la lista. También, y como es costumbre, quiero dar las gracias a mi compañera y esposa (legal): que no me ha pasado a máquina ningún trabajo ni le desvelan estos temas, gracias a dios. Con lo cual, tengo la seguridad de que, al llegar a casa, cambio de ambiente.

 

La utilidad de los pensamientos aquí comunicados me parece definitivamente provisional, como muchos contratos laborales del siglo XXI. Soy, pues, de la opinión de no haber solucionado nada. Y si no me equivoco, el valor de este trabajo está en sugerir lo mucho que se hace para mejorar tan poco. El autor desea a sus lectores y lectoras que se pongan cómodos. Este no es un libro para decir "lo he leído". Lean despacio, como beben las gallinas, decía Tierno Galván. Ah, y desabróchense el cinturón si es que aprieta... Thank you!

El autor, año 2002

 

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Prólogo a la 2ª edición

 

 

El 12 de febrero de 2004 se han cumplido 200 años de la muerte de Kant (1724-1804), de quien tomo el título de esta obra, Atrévete a pensar. Mal haría yo en no dedicarle esta segunda edición. Y lo hago con gusto. Por lo demás, no sólo amigos o familiares, sino gente seria que no me conocía de nada, me han animado a seguir extendiendo este trabajo: “Debería ir como anexo en el sobre de matrícula”, me han comunicado universitarios de variada procedencia, jóvenes y adultos.

 

En fin, me alegra que pueda ser útil. No sólo para el millón y medio de universitarios que estudian en las 50 universidades públicas de España y en otras 21 privadas, sino para un perfil de profesores expertos, evaluadores de calidad en los numerosos aspectos que conlleva una educación solvente. Todo sea por un país y un mundo menos absurdo del que heredamos el día que nacimos.

 

El autor, año 2004

 

 

1.   QUIÉN SOY, DE DÓNDE VENGO, A DÓNDE VOY

 

1.1     El mundo es todo lo que pasa por mis neuronas.

 

1.2     Entre las cosas que pasan por mis neuronas, está mi convicción íntima de que el mundo existe fuera de mí, con independencia de que yo exista o no. O sea, que "no somos nadie".

 

1.3     Es probable, para mí, que existan otros mundos u otras formas de captar el único mundo en diferentes dimensiones a las convencionales. Pero no me consta. Así que hablaré desde mi mundo. En este sentido, todo lo que digo es subjetivo. Entre los cientos de billones de uniones sinápticas en mi cerebro, sólo haré conscientes unas pocas relaciones, que son de las que me parece que quiero hablar.

 

1.4     Si es verdad que estamos en una esquina de una galaxia con unos 100.000 años-luz de diámetro y que existen, por ahora, otros cientos de miles de millones de galaxias así (con sus correspondientes agujeros), la relatividad de mi aldea mental es algo a poner en primer plano: no se tomen ustedes muy a pecho lo que yo diga. Estamos saliendo del cascarón, ni siquiera hemos llegado al planeta de al lado. Claro, que, a lo mejor, ni hace falta: "Se ha expandido el ámbito de la estupidez humana" –dijo Bertrand Russell el 21 de julio-1969, seis meses antes de morir, mientras andábamos por la luna...

 

1.5     Y si también fuera cierto que esto funciona desde hace casi 15.000 millones de años, la cosa tiene gracia. Como para ponerme yo ahora original en reciclar la realidad. Por más que hago memoria y a pesar de Platón, yo no estaba allí ni recuerdo reminiscencias de haber vivido en ninguna otra parte. Así que me referiré sobre todo a los 15.000 millones de años que quedan por delante.

 

1.6     No haré largas derivaciones lógicas. Primero, porque el truco de las conclusiones está siempre en las premisas. Segundo, porque no trato de convencer de nada, sino de comunicar intuiciones no siempre irracionales. Tercero, porque estamos en la época de la imagen y no quiero ponerme plomo, que el tiempo es oro.

 

1.6     Presento sugerencias a modo de flash, en frases cortas y cerradas. Este estilo, en mi intención, no tiene nada que ver con tonos dogmáticos, sino con el tiempo, el espacio y el sentido común. Por otra parte, el 99% de lo que leemos ya está escrito en algún sitio. Para la localización de estas intuiciones, evito círculos concéntricos como 1.1.1 y 1.1.2 (marean que es una barbaridad).

 

 

1.8     Todas y cada una de las afirmaciones de este libro, y de todos los libros, son parciales o discutibles, porque yo soy limitado y concreto. Cualquier lenguaje de la especie humana es como un cuello de botella: más estrecho que la realidad simbolizada. Por otra parte, una misma proposición o expresión tiene siempre múltiples resonancias y coherencias, dependen del intérprete, del recipiente, del juego de espejos intermedios.

 

1.9     El punto focal de este trabajo es la universidad española vista desde un alumno, aunque habrá otros centros de interés convergentes. Siento la pasión de saber y de llegar a la raíz de las cosas, pero no me defino como Intelectual ni tengo interés en serlo. No me gusta la palabra ni me atraen la mayoría de los intelectuales. Quizá porque bastantes de ellos se divierten demasiado en crucigramas virtuales. Las energías que gastan en enlatar y etiquetar lo que ellos llaman realidad son inmensamente mayores que las empleadas en mejorarla. Para este tipo de intelectuales, que no son pocos, la realidad es un pretexto para su propio juego: rara vez se manchan con ella. La gente que nunca se define, esperando el sol que más calienta, simplemente me inspira desprecio, y son peligros públicos.

 

2.   EN QUÉ PAÍS ESTOY

 

2.1     Aunque todas las Comunidades Autónomas son "países" (y otros más si se quiere), yo usaré la palabra país para referirme al conjunto de ciudadanos de este Estado, también llamados "españoles". Aunque todos tenemos alguna vez la pesadilla de aparecer diferentes (eso a veces vende más), yo me fijaré en algunas constantes que me parecen comunes a la mayoría de nosotros, los españoles. La constante común que quiero poner en primer plano, no por masoquismo sino para entender mejor en qué universidad estamos, es una sola: éste es un país mediocre. Estoy hablando de la resultante, de la media. Naturalmente que hay españoles competentes y hasta superdotados. Pero éstos no son representativos de la mayoría ni de la media, son una exigua minoría.

 

2.2     En el caso de que la hipótesis anterior fuera falsa, yo me habría equivocado, y nada más. En el caso de que fuera verdadera, nos explicaríamos no sólo alguna cosa rara, sino series de cosas raras o poco "lógicas". Ya ha salido la palabrica... Por profilaxis, no aplique usted la lógica al funcionamiento de este país, se evitará sobresaltos.

 

2.3     Mediocridad, dice el diccionario, es "estado de una cosa entre lo bueno y lo malo, entre lo grande y lo pequeño". Y en otra acepción, "persona de mediana inteligencia". Nos puede servir esta descripción. Sólo nos quedaría decidir qué países serían los "grandes" y cuáles los "pequeños", para situamos nosotros en medio. Me arriesgo a este tipo de simplificación. De lo contrario, este libro sería otra cosa o no existiría. Tampoco me sirve de consuelo reconocer que hay muchos países "peores". Yo quiero que el país donde he nacido y trabajado sea mejor de lo que es, no por localismo o nacionalismo baratos, sino porque siento esa necesidad como algo lógico.

 

2.4     España está entre Francia y Marruecos. La geografía, como se ve, es trascendente a sí misma. Teniendo en cuenta los últimos 500 años de historia, ¿con qué países europeos sería lógico compararnos? Pues, en muchos aspectos, a mí me parece claro: con Francia, Inglaterra y Alemania. Con Italia, menos, pues sólo lleva un siglo como Estado unificado. Sin echar mano de enciclopedias o encuestas, parece evidente que hoy Alemania, Francia, Reino Unido (y también Italia), con todas sus lacras y errores, van por delante de España en poder adquisitivo, niveles de vida, investigación, organización, cultura y deportes. No sólo en valores absolutos (tienen más habitantes), sino relativos. Dejemos las correlaciones alambicadas y mencionemos ejemplos perceptibles por todo el mundo.

 

2.5     Los retretes públicos.

Por muchas presencias y presidencias europeas que nos encomienden, no acabamos aquí de ser europeos. Yo no pido aire acondicionado ni olor a colonia. Ni ramos de flores en urinarios de caballeros, como en Holanda. Ni siquiera una elemental percha por si llevas algo. Sólo suplico con el debido respeto: a) que cierre la puerta, b) que no haya "aguas" por el suelo, c) que haya papel, y d) que funcione el complejo cadena-agua-taza-escobilla.

 

2.6     No hablemos ya de la represión sexual, cultural y política, expresadas en puertas WC modelo muro-Berlín. En resumen, yo, que no soy escrupuloso, preferiría pagar algo y que no me pase nada. Además, se crearían miles de puestos de trabajo.

 

2.7     La suciedad ambiental y el botellón.

Directamente proporcional a la importancia demográfica de la ciudad. Papeleras rotas o quemadas. Millones de papeles, latas, vidrios y desperdicios por los suelos. El español medio es todavía deficiente en bien común. El bien común es un concepto nuclear, no sólo para proyectar ilusiones conjuntas, sino para que exista una sociedad. Pero este concepto está mayoritariamente ausente de los hábitos económicos, educativos, familiares e institucionales. ¿Acaso no había escrito ya el geógrafo griego Estrabón (+25 d.C.) que "los íberos eran incapaces de aunar energías en pro del bien común"? -lan GIBSON (1993): España. Barcelona: Ediciones B, página 18.

 

2.8     La contaminación acústica.

Ruido por todas partes. Mucho ruido y pocas nueces. Al parecer, somos medalla de plata mundial en ruido urbano, detrás de Japón (aunque sólo en eso nos debemos parecer a Japón). La verdad es que somos selectivos, aprendemos lo mejor de cada uno. Y si vas a un parque, a lo mejor oyes el carrusel. Iluso, y tú venías al "retiro"... Recuerdo aquí la multa de 200 libras (unas 40.000 pesetas de "entonces") que, en teoría, te podían echar en Londres, hace ya décadas, por llevar en parques públicos un transistor encendido. Aquí no hemos llegado ni a la teoría.

 

2.9     El desorden ambiental expresa nuestro desorden mental. "Guarda el orden y el orden te guardará", decía hace 1.500 años un norteafricano que sabía mucho. Eso de que el orden "quita libertad" es un truco que aquí no vale. Si es realmente orden (lo justo), aumenta la libertad colectiva. La intuición original anarquista (autogestión solidaria) es la suprema expresión del orden: máxima armonía entre individuo y bien común, máxima libertad y justicia posibles. El problema está en cómo hacerlo funcionar, del dicho al hecho va mucho trecho. En nombre del "orden público", se han hecho muchas barbaridades. Y a veces, comparamos lo peor del "orden" con lo mejor de la "libertad", o viceversa. Detrás de cada palabra clave, hay una carga histórica de manipulación. Así, unos odiarán la palabra orden; y otros, la palabra libertad (recordemos 1.8).

 

2.10   El tráfico

Es un caos relativamente reciente. Da la misma constante, pero con coches y motos. Tubos de escape estridentes, dobles filas... No he contado los ingenieros, asesores y prospectores que tenemos (que deben ser la tira), pero da igual. No hace falta ser ministro de ciencia y tecnología para sospechar que esto se veía venir. Se sabe los metros cuadrados de las calles, el número de vehículos que salen cada año, el número de plazas de parking... Pero da igual. En el glorioso verano de 1992, leí en un semanario: "En Francia, con un parque de 30 millones de vehículos, se registraron cinco millones de accidentes en el último año. Mientras, en España, con 15 millones de coches, se produjeron 6 millones de accidentes (TIEMPO, 8-junio-1992). Pero en el año 2002 no hemos cambiado mucho.

 

2.11   En un país mediocre puede ocurrir de todo. Pero la culpa no es de los coches. Que yo sepa, todavía no son sujetos de responsabilidad penal. Tampoco es sólo de los conductores, como machaconamente nos sugieren 'todos los directores de tráfico que en España han sido'. Baches añejos, líneas blancas ennegrecidas y cruces mal señalizados no son aquí precisamente ovnis. Una de las claves para medir la solvencia de un país es cómo indica los cruces: carreteras, caminos, calles, pasillos de hospitales, aeropuertos, administraciones públicas, aparcamientos, líneas del metro... ¡Cuánto tiempo, dinero y vidas humanas se pierden por un cruce mal indicado! Cuando hay que deducir, malo, es que faltan indicadores. Tampoco es raro ver semáforos o paneles tapados por árboles. Somos ecológicos a destiempo, pues en cuestiones de seguridad, es preferible que sobren tres indicadores a que falte uno. Pero a los ingenieros no les deben enseñar estas cosas en la universidad...

 

2.12   Todo ello es una amarga combinación de ineducación, no sólo vial, sino total. Chapuza colectiva con gobiernos representativos, insolvencia técnica y ética, paralelas. No hablamos ya de la contaminación, porque esto no es la cumbre de Greenpeace, pero el tráfico es uno de nuestros "episodios nacionales". Como conductor, yo tengo hechos unos 400.000 km, que no son muchos, pero valen para hacerse una idea. No he tenido ningún accidente, pero sí muchos sustos. Todos los días cometo algún error (todos los errores son graves), pero sigo pensando que un buen coche o una buena moto pueden ser progreso. No obstante, si esto sigue así, vamos a terminar odiando el tráfico, la ciudad y a nosotros mismos. El desastre está en nosotros. Y no se arregla informatizando el caos, sino reduciendo el caos. La informatización sólo es un medio, no un fin.

 

2.13   Los incendios forestales.

No sólo no plantamos árboles por millones, sino que además se queman. Y a veces, intencionadamente. Es realmente macabro y revela muchas incapacidades juntas: culturales, técnicas, jurídicas, económicas y políticas. El desierto y la sequía avanzan, sobre todo la sequía mental.

 

2.14   Los deportes.

Existen buenas individualidades y hasta buenos equipos, cuyas medallas y copas muestran que algo va mejor que antes. Pero no echar las campanas al vuelo. Por ejemplo, la selección española de fútbol profesional nunca ha ganado una final de campeonato mundial (ojalá retire yo esta frase en la próxima edición). Y no se dirá que no hay apoyo popular e institucional. Aquí, si ha habido algo con apoyo, ha sido “fútbol y toros”. A pesar de todo, cuando se ponen los medios, hay resultados: Olimpíadas 92, Ciclismo, Tenis, Atletismo, Natación, Golf... No somos una "raza inferior” (yo no creo en esas tonterías), sino que no nos tomamos en serio la EDUCACIÓN y el MÉTODO, que deberían convertirse en hábitos sociales, como ir al bar o jugar a la loto. Lo mediocre es hacer esfuerzos inauditos sólo por escaparate, cuando se mundovisa (motivación externa, hetero-nomía). Debemos dar el siguiente paso: hacer bien las cosas por principio, aunque no siempre nos vean (motivación interna, auto-nomía). O sea, por deporte. En toda la historia de los Juegos Olímpicos modernos hasta el año 2000 incluido (más de un siglo), España ha obtenido 75 medallas. O sea, 6 veces menos que Italia (462), 7 veces menos que Francia (559), 8 veces menos que Inglaterra (630), 13 veces menos que la URSS (1.010) y 28 veces menos que Estados Unidos (2.089) –Anuario EL MUNDO 2001, pág. 512. No hace falta añadir la síntesis de los premios Nobel (desde 1901): aquí todavía salimos peor...

 

2.15   No hablamos tampoco de otras nieves perpetuas para no trivializar demasiado: terrorismo, paro, inmigrantes, accidentes laborales, corrupciones, fraudes, drogas, maltratos, tercera edad, minusválidos... Cada uno, por sí solo, revela nuestra imprevisión e insolvencia. Nuestra justicia, nuestra sanidad, nuestra universidad, nuestro sistema educativo, nuestras instituciones y nuestra cabeza van por detrás de las necesidades. A veces, hasta el lenguaje mismo descubre nuestras categorías mentales, aquí al robo le llaman PICARESCA. "La sociedad es anterior al individuo" (Marx).

 

2.16   La injusticia es lo más antiestético. Todos los países tienen injusticias colectivas, problemas y cosas mal hechas. La diferencia está en que, en los evolucionados, es lo anormal o provisional, la reforma pendiente. Pero en los mediocres, es lo normal o definitivo, lo estatuido. En los países mediocres o colonizados, se da por hecho que las necesidades van por delante de la cabeza. Y en los evolucionados o protagonistas, se da por hecho que la cabeza debe ir por delante de las necesidades (demasiados sobresaltos vienen ya en la vida por sorpresa, como para dejar encima muchas cosas a la improvisación). Los evolucionados actúan por principios, justos o injustos pero coherentes. Los mediocres no actúan por principios, porque no los tienen. Simplemente copian las razones de los otros o se dejan llevar por la pereza mental de la inercia.

 

3.  ¿Cómo podría este país dejar de ser mediocre?

4.  La educación preuniversitaria

 

 

 

5. YA ESTOY EN LA UNIVERSIDAD

 

5.1     En la universidad, nada existe por casualidad. Y si hay algo puramente casual, es una pura coincidencia. Millón y medio de alumnos, casi 100.000 profesores y todas las instalaciones de comedores, secretarías, bibliotecas, salas de informática, polideportivos, editoriales o librerías... no pueden ser una simple consecuencia del azar.

 

5.2     Los líderes de todas las culturas tienen más fuerza o saben más. O nos han convencido de que es así (que es sinónimo). Desde que nació la universitas o universo del saber, los líderes solían pasar por aquí. Pero cuando la universidad se masifica, los líderes no se masifican. La élite se las arregla siempre para seguir siéndolo. O inventan algún master o crean universidades privadas. A precios de élite, claro. La esencia de la élite es ser diferente. La élite, en este sentido, no puede democratizarse. Sería contradictorio. La universidad pública ha dejado de ser élite. Ahora, es una continuación del bachillerato. Pero los buenos profesionales no siempre coinciden con quienes disponen de más dinero o más poder. Al revés, los mejores profesionales son quienes mejor valoran o exprimen su tiempo y sus recursos: “Se quiere más lo que se ha conquistado con fatiga” –Aristóteles, Ética, IX, 8.

 

5.3     El control de la universidad pública por parte de los poderes fácticos va derivando en este sentido: dejarla quieta mientras no dé problemas. Hacer alguna reforma, sí, pero evitar a toda costa que la sociedad influya en la universidad y viceversa. El paro posgraduado es un triángulo de peligro indefinido que frena adolescentes utopías. Es útil para algunos mantener el fantasma del paro mientras se pueda. Por el momento, es el chollo del sistema: ¿qué empresario no amenaza a sus trabajadores con los kilos de currículos que guarda en su despacho?... Esta situación genera mentalidad de darvinismo social en muchos jóvenes: a) Sólo los mejores triunfan,  b) Hay que imitarlos,  c) Hay que saber adaptarse, saber venderse, saber utilizar a otros: "estudia, hijo mío, para que la sociedad pueda serte útil" –resumía un humorista español. La solidaridad no sirve para nada, dejarse de tonterías. Aceptar la competencia como ley de vida. Aprendamos de los animales. Hay que ganar dinero al precio que sea, lo demás no es mi problema, y además yo no puedo arreglarlo aunque quisiera. La historia sólo la cuentan los "vendedores".

 

5.4     Si los puntos anteriores no tuvieran nada que ver con lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, todo lo que sigue es deporte mental. Pero si tienen algo que ver con la realidad vivida, vamos a seguir pensando. "La falta de respeto al alumno, institucionalizada (esto es lo grave), que la universidad manifiesta, está produciendo un riguroso efecto de habituación de éstos a la ausencia de pensamiento crítico en las aulas universitarias, arrinconando la lógica para ser aplicada exclusivamente en el suburbio del conocimiento"... La frase anterior no es de ningún panfleto huelguista. Es textual de un libro editado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Así enseña nuestra universidad. Su autor, ya citado en la Introducción, es catedrático en la Facultad de Educación (UCM). El profesor Miguel Fernández Pérez (1989) interpretaba una encuesta respondida por miles de universitarios en su último año de carrera en 17 universidades españolas. En el año 2002, hay en España 49 Universidades públicas, 11 Universidades privadas y 6 Universidades de la Iglesia Católica. Ojalá se hubiera quedado inservible la encuesta del profesor Fernández Pérez, pero yo no estoy tan seguro de que sea así.

 

 

¿EN QUÉ ME MATRICULO?

 

5.5     Yo nunca he entendido por qué existía una Selectividad a presión. Filtros tiene que haber, claro. Pero en sus meses lectivos, digo yo. Ya vale de sobresaltos a deshora. Había una vez un curso que se llamaba PREU. Se supuso que prepararía para la universidad. Hubo otro curso que se llamó COU. Se sospechaba que orientaría. Siguió el 2º de Bachillerato y habrá otros. Después están las famosas "décimas" y "promedios"... ¿Tantos problemas crearía al estatus organizar los filtros durante ese curso-puente que ya no sabemos cómo llamar? Se evitaría congestión. Habría más tiempo para preparar el nuevo curso, asumir las frustraciones y proyectar nuevas coordenadas. Claro, que esto acaba en redondo, hasta parece "lógico". Y ya hemos dicho en 2.2 que cuidado con eso. Pero no nos vamos a detener aquí. Mientras llega un tipo de selectividad más objetiva y adecuada, debemos decidir con la que tenemos. De todas formas, está visto que toda la vida es un examen, una evaluación continua.

 

5.6     Tomar una decisión para 3, 5 ó más años de vida, siempre crea una cierta tensión. Antes de nada, no crea usted que es la decisión más trascendente de su existencia. Usted tendrá muchos más momentos trascendentes en su vida, ya lo verá. Este es uno de tantos. Tanto si ha conseguido matricularse en lo que quería, como si le han matriculado en otra cosa; no se ponga apocalíptico. La vida sigue llena de posibilidades y sorpresas para quien sigue atento. No pierda nunca la cabeza por mal que le vaya: quien pierde la cabeza, pierde todo. Ah, y si el mismo día del disgusto académico le deja su amor, no se suicide todavía, para eso hay tiempo (aquí no hay moviola). Cuando le pasen cosas fuertes, coma mejor y duerma una hora más de lo normal, haga las cosas sin ansiedad y más despacio: las células necesitan reponerse de la sacudida. No huya de nada ni de nadie. Usted tiene derecho a fracasar como todo el mundo, que, además, fracasa muchas más veces de las que cuenta. Además, el fracaso es más estético (sin llegar al vicio). Los fracasos suelen enseñarnos más que los triunfos, y nos hacen más duros, más sabios. No se le ocurra nunca sufrir por lo mal que lo va a pasar mañana. Quizá esta noche caiga la bomba atómica o cualquier asteroide incontrolado y nos "arreglan" todos los problemas de golpe. Es un chiste macabro, pero me entiende, ¿a que sí? En todo caso, sufra sólo cuando llegue el momento. Bástale a cada día su sobresalto. Si no, sufrirá dos veces. El cobarde muere mil veces, dicen, y el valiente sólo una.

 

5.7     Todos los puntos anteriores están escritos en cualquier parte: lo difícil es hacerlo. Y para mí, que los estoy escribiendo, también. Y vamos con los estudios. No elija una carrera sólo porque le gusta, argumento que se ha convertido en apodíctico y definitivo. Al menos yo, me he equivocado muchas veces eligiendo  "lo que me gusta" (eso sí, con la mejor intención del mundo). Muchos gustos de los veinte años se pagan caros a los treinta o a los cuarenta. Al elegir unos estudios, debe saber quién es usted y su circunstancia. No es lo mismo dar saltos mortales con red que sin red. Por ejemplo, si sus papás tienen dinero y se lleva bien con ellos, usted puede dar saltos mortales con red, puede cambiar de carrera, de master, de universidad y de país. Puede, incluso, hacer lo que le gusta. Y todavía le da tiempo para esquiar en los Alpes y ser líder de tertulias con sus amigos menos afortunados.

 

5.8     Pero, en caso contrario, si en su casa los fines de mes se discute más alto; si sus padres son currantes de 24 quilates ("trabajando, nadie se hace rico"), y sus hermanos o primos luchan por sobrevivir, usted trabaja sin red por muchos pajarillos que lleve en la cabeza. En este caso, usted no puede permitirse el lujo de fallar un solo salto mortal porque se la pega. Mejor no darlos por ahora. Y no sea ingenuo, ni los presidentes USA son vendedores de periódicos ni Bill Gates empezó de cero. Lo que sí puede ocurrir es que tenían 0,1 cuando el resto estábamos a 0,0... Moraleja: usted no puede hacer sólo "lo que le gusta", usted está perseguido por su propio porvenir económico, aunque ahora "pásse" y ése no sea "su problema"... Es el de sus padres, pero ya se sabe, es que "los viejos se lo montaban muy mal". Yo que usted, hasta que el rollo del curro no estuviera medianamente encauzado, no intentaría saltos mortales. Ya se sabe que genios hay pocos. Y por cierto, la mayoría son reconocidos a posteriori: "lo malo, los 50 primeros años".

 

5.9     Hay, al menos, dos modelos de futuro en la cabeza de muchos universitarios, como empresarios y como obreros. No es que los empresarios no trabajen y que los obreros no tengan capacidad de empresa, pero es para entendernos, para tipificar. Los empresarios estudian para especializarse. Poder dirigir, controlar los hilos, innovar, mandar. Muchos hacen carreras técnicas o de especialización. También, economía y derecho. Los obreros estudian para aprender, hacer oposiciones, conseguir “un buen puesto de trabajo". Muchos hacen carreras humanísticas o "de letras", son más espirituales, para compensar su cultura de origen, que es pura supervivencia. Si uno es pobre y encima elige carreras bucólicas, hace bien si está realmente convencido, pero aténgase a las probables consecuencias posteriores: el mundo no lo dirigen los poetas. Lo ideal, durante la vida, sería hacer una carrera de ciencias y otra de letras, pero esto no siempre se puede. Así que debemos orientarnos bien desde el principio, por si acaso. Los ricos no sólo son ricos por el dinero que heredan, sino porque saben más. Esto suena a clasismo, pero es fácil de entender. No es que los ricos sean de otra raza superior o tengan un coeficiente más alto. Pero, desde niños, viajan más, ven más, su ambiente cultural es más alto en algunas cosas, pueden matricularse en los master que quieran sin preguntar por el precio. Están permanentemente orientados a pertenecer a las clases altas, tienen mejor información, mejores contactos, una información selectiva, tienen amigos en los sitios estratégicos y van por delante de la masa. A no ser en caso de subnormalidad profunda o rebelión a tope (que también los hay), un rico de cuna suele estar bien orientado en estudios y otras cosas. Acabará bien situado profesionalmente si es que, algún día, trabaja ocho horas diarias. Y si lo hace, no será minero, ni peón de albañil. Para los pobres, en cambio, su herencia es la salud, la inteligencia y sus ganas de sobrevivir. Como la información es poder, llevan desventaja. Así que deben estar más atentos a la información selectiva, la que de verdad interesa. Hay mucha información masiva, tipo publicidad, que atonta más que informa. Pero la información selectiva suele estar bien guardada y hay que ir a por ella, no te la dan por la calle ni en los concursos de TV. Tampoco sale todo en Internet, no se lo crea.

 

5.10     Durante el año anterior a la universidad y al terminar cualquier carrera, los estudiantes y sus propios padres deberían exigir más información por escrito. Cosas como éstas:

 

a)  Número y distribución de titulados con esa carrera en su Ciudad, Comunidad y Estado.

 

b)  Porcentajes en paro o sin ejercer. Tablas de salarios u honorarios recientes.

 

c)   Equivalencias o niveles reconocidos. Por la movilidad laboral de nuestra época, hay que prever un posible cambio de trabajo en un futuro, nunca se sabe.

 

d) Requisitos administrativos, cuotas a pagar en los Colegios Profesionales y dinero previo para ejercer.

 

e) Direcciones, teléfonos, fax, web, e-mail, bancos de datos informáticos... sobre fuentes, públicas y privadas, de información laboral o administrativa, en España y en Europa.

 

 

5.11  Son datos que casi siempre existen. No debería adivinarse nada al

         terminar (o empezar) una carrera. Todo lleva su riesgo, pero que sea

         sobre lo desconocido, no sobre lo conocido: "Mejorar el acceso del

         público a la información de que disponen las instituciones", ya

         fue objeto de una Declaración explícita anexa al Tratado de la

         Unión Europea (Maastricht, 7 febrero 1992).

 

      EL ODIADO PAPELEO

 

5.12  

"Con la Administración hemos topado, Sancho"... Que los papeles sean necesarios, nadie lo pone en duda. Lo que nos ocupa aquí es salir ilesos de ese túnel. Cuando se embarca un estudiante en la formalización de su primera matrícula, tiene la sensación de que los medios se han convertido en fines. Cuando sale del túnel y ve su nombre en las listas de admitidos, le entra la duda de haber terminado otra carrera distinta, de la que casi nadie le había hablado. Las cosas podrían ser de otra manera, pero no lo son. Así que enfrentémonos con la realidad. Una vez que usted ha decidido la carrera, tómese el asunto de la matricula como si fuera otra selectividad. No bromeo, moléstese cualquier año en mirar la lista de excluidos por indebida formalización de matrícula: esto no es el colegio.

 

5.13  

No es una cosa "de trámite". Como la haga a medias, tampoco entra en la universidad ese año. No olvide que hay en España un millón y medio de universitarios entregando papeles al mismo tiempo que usted, y que no es momento para contemplaciones. Traslados de matrícula, homologaciones de estudios extranjeros, convalidaciones, pruebas de aptitud, reclamaciones... Si usted está acostumbrado a gestionarse sus cosas, consulte todas las veces que haga falta, pregunte las mismas dudas tres veces (a personas distintas, claro). Póngase de acuerdo con algún amigo o amiga para llevar a cabo la ardua tarea de presentar todo lo presentable como las instrucciones dicen que debe ser, no como a usted se le ocurra. Aquí está casi todo pensado (recuerde 5.1), bien o mal, pero pensado.

 

5.14  

No rellene los impresos sobre la marcha, porque se suele hacer mal. Antes de poner una sola letra, júrese a sí mismo leerse tranquilo las instrucciones dos veces. Mientras las estudia, y en otro papel, con un bolígrafo en la mano (en el pie es más difícil), vaya anotando sus dudas numeradas para preguntarlas todas seguidas antes de cumplimentar en serio. Si usted odia la burocracia o acostumbra a comprar otro impreso a los tres días de haberse llevado el primero, hágalo ya al principio y compre dos de golpe. En estos casos, vale más el tiempo que el dinero. Supóngase que tuviera que desplazarse y ponerse en la cola: otra mañana no se la ahorra nadie. Hable con sus compañeros esos días. Dos cabezas siempre saben más que una sola de ellas. Y si tiene que resignarse a las colas, léase mientras tanto todos los avisos que vea por allí: requisitos, plazos, horas, informaciones de Secretaría. Si le piden tres fotos, no lleve dos. Para usted no tiene importancia, incluso quizá lleve razón, pero no le vale, no es un momento de "opiniones" para quienes están detrás de la ventanilla. Por cierto, no se haga las fotos-DNI de cuatro en cuatro, sino de veinte en veinte. Ahorrará tiempo y dinero, son de consumo, no de exposición. Procure no crear problemas a quienes están detrás de la ventanilla. La gente inteligente no crea problemas, los arregla. También son víctimas del papeleo, no sólo usted. La gente que está al público paga las consecuencias, pero quienes deciden suelen estar invisibles o "reunidos".

 

5.15  

No permita tampoco que le creen problemas innecesarios. Siempre hay algún funcionario o funcionaria al límite de la resistencia ("cansados de estar hartos") y aquel día lo paga usted. En estos casos, no provoque. Pero si considera que sus derechos son olvidados y no queda otro remedio, declare la guerra con mucha educación y sin contemplaciones. Pregunte por el/la jefe de servicio, pida libro de reclamaciones, respuestas por escrito y lo que haga falta: "usted tampoco tiene la culpa", y si hay poca gente para tanto papeleo, que pongan más, que hay mucho paro. Los españoles nos lamentamos mucho, pero con firma somos pocos quienes protestamos. Por eso, muchos servicios no funcionan. No hace falta ponerse histérico. Cuanta más tranquilidad, más efecto hace. Lo importante es el método, no la gesticulación: no cuente usted su vida, vaya al grano.

 

5.16  

Guárdese siempre fotocopia sellada de cada consulta escrita, reclamación o recurso (a veces, los papeles  "se pierden"). Esté atento a Secretaría. Aunque haya presentado toda la documentación en regla, tómese la molestia de leer las comunicaciones que de allí emergen, las listas de admitidos, los días de fiesta laboral, los avisos esporádicos. Podría usted quedarse fuera de lista por error. Pero, si se le pasa el plazo de reclamación, es como si no hubiera presentado ninguna documentación (¡broma pesada!). No sería la primera vez... Cuidado con los plazos. No deje las cosas para la víspera. Puede ser fiesta, haber huelga de algo, tener usted la gripe, pinchársele el coche "por primera vez" o faltarle un certificado que ya no conseguirá en 24 horas... Juegue siempre con ventaja de tiempo donde las decisiones dependen de otros. Bien, y si ya ha pasado el túnel anual del papeleo, enhorabuena, esto es otra asignatura aprobada. De paso, tiene usted experiencia directa sobre otro sector de la sociedad real, necesitará recordarlo de aquí en adelante.

 

6.  Alumnos y profesores

7.  Relaciones sociales: las clases y los ligues

8.  Las elecciones

9.  Trabajos, apuntes y bibliografía

 

 

10. LOS EXÁMENES Y LOS SUSPENSOS

 

          LOS EXÁMENES

 

10.1   Una de las cosas más antipáticas en la vida es que te examinen de algo. Es un hecho que puede existir enseñanza sin exámenes. Pero aquí no vamos a pedir la luna, queremos partir de la situación que tenemos. Cuidado con "el sentido común". Además de ser el menos común de los sentidos, es lo más utópico que hay. Es el ogro de las instituciones, que dan respuesta a necesidades del pasado. Pero el sentido común es el presente. Por eso se llevan tan mal. Aquí vamos a suponer que los exámenes sigan siendo, por el momento, uno de los controles comunes para calificaciones masivas. Simplemente queremos que sean lo menos absurdos posible. O sea, tomarlos en serio.

 

10.2   Ni siquiera el 10% de alumnos es tan subnormal que no pueda aprobar una asignatura cualquiera de una carrera elegida. No hablo de matrículas de honor, sino de aprobado. Sin embargo, todo el mundo lo sabe, hay profesores que suspenden al 30% de los alumnos, otros al 50% e incluso hasta el 80% ó más. Que la culpa la tengan los alumnos, y en esos porcentajes, no me lo puedo creer. Está claro que, por lo menos algunas veces, la tiene "el sistema", representado por el centro y el profesor, que hacen de transmisores. En un modelo universitario deficitario de calidad, el fraude puede imputarse a los contenidos, a su didáctica, a la inserción laboral, al sistema de investigación, etc. Un ejemplo. En caso de que "sobren" licenciados en Derecho, eso se dice antes, se legislan las condiciones de matrícula y lo firma alguien. Lo que no se debe hacer es utilizar los exámenes como criba subterránea. Y lo mismo, para Medicina u otras carreras.

 

10.3   Voy a detenerme en un tema muy discutido pero nunca arreglado: la objetivación de los contenidos. Supongo que ningún profesor verá con esto amenazada su libertad de cátedra. En todo caso, ésta es paralela a la libertad de pupitre. Como alumno, tengo derecho a saber dónde invierto mi dinero, mi tiempo y mi vida, o sea, saber exactamente de qué me examinan. Toda materia de examen es objetivable. Si no puede ser objetivada, no debe ser materia de examen. Esto también sirve para la Mística, el Arte, la Literatura, la Metafísica y cosas así. Siempre que una materia esté sin objetivar, se potencia la subjetividad del profesor en contenidos y calificaciones. En algunos casos, esto no es una catástrofe. Pero hablamos precisamente aquí de los casos de catástrofe. Y sobre todo, de algo que parece "de sentido común". La prueba está en un hecho evidente y frecuente: una misma asignatura de un mismo nivel, con profesores distintos, da distintos resultados en contenidos y porcentaje de suspensos. Si la enseñanza funcionara científicamente, cada asignatura de cualquier materia y grado, estaría objetivada en niveles. Habría, al menos, dos niveles: mínimo y máximo (aprobado y matrícula de honor). Como ya habrá lectores con mosqueo sobre la palabrita de la objetivación, vamos allá.

 

10.4   ¿Qué quiere decir ENSEÑANZA OBJETIVADA? Que los contenidos de examen estén accesibles, bien expresados y bien redactados. Que yo, como alumno, no deba adivinar nada. O sea, que si me aprendo el nivel 5 (aprobado), sé seguro que apruebo. Y si me aprendo el nivel 10 (matrícula), el año próximo me ahorro tal cantidad de dinero y me compensa también profesionalmente. Pero debo estar seguro. Por el contrario, si todo sigue como está, nunca sé seguro que puedo aprobar; lo que yo considero importante, quizá no lo sea. Y menos aún, subir nota. Demasiado margen al azar. El actual sistema universitario deja un margen demasiado grande para la subjetividad del profesor. En los niveles preuniversitarios, también pero mucho menos.

 

10.5   Algunos profesores son enemigos de la objetivación: "es reduccionismo", dicen. A mi juicio, no distinguen muy bien entre ENSEÑANZA e INVESTIGACION. La enseñanza es transmitir, y la investigación es inventar. Estrictamente hablando, la investigación y la creatividad no son objetivables. Sólo convencionalmente son evaluables. Y se les califica o sanciona con premios o reconocimientos, pero con criterios análogos, no idénticos a un examen. En cambio, en la enseñanza, si yo, como alumno, debo aprender algo obligatoriamente, eso sí tiene fronteras, y es objetivable. Debe redactarse o visualizarse (sensibilizarse, para los ciegos). Es materia de examen o control objetivo, cuantificable. En otros casos, otros profesores se oponen a la objetivación de contenidos, pero por otras razones menos sofisticadas. Unos ejemplos de estas posibles razones caseras: a) Se asustan de pensar lo que tendrían que trabajar para redactar lo mucho que hablan durante el curso. b) Quizá así venderían menos libros. c) Les cuesta priorizar los contenidos: "todo es importante", piensan. Lo selectivo es contrario a su esquema mental, no están habituados.

 

10.6   Pero es de sentido común que cada día es más necesaria la síntesis bien hecha, dada la gran cantidad de información en movimiento. Los pedagogos, periodistas, informáticos, sociólogos, cineastas... y todos los buenos transmisores o profesores, están habituados a hacer síntesis: la interdisciplinariedad también nos lo exige. Priorizar, seleccionar, redactar, visualizar, no tiene por qué ir contra la reflexión. Al revés, la favorece, le hace avanzar más rápido, la estimula. Es la dispersión de conocimientos (y no precisamente su elaboración) la causa de alguna esquizofrenia, nos va faltando unidad mental, coordinación de saberes, síntesis cualificadas: “La síntesis es considerada, en general, como la esencia de la creatividad” –OSBORN, A.F. (1960): Imaginación aplicada. Madrid: Escuela Española, pág. 186.

 

 

10.7   Otro peligro en la praxis podría ser éste: Suponiendo aceptado el principio de la objetivación, si los profesorados cayeran en la trampa de incluir en nivel 5 los contenidos del nivel 8 con el argumento tan "científico" del por si acaso, no habríamos hecho nada con el invento. Se trata precisamente de esclarecer los límites entre el aprobado y el suspenso, no de engañar paternalistamente. La superprotección infantiliza. Que sea el alumno quien decida por qué nivel se inclina, sin metalenguajes ni currículos ocultos. Yo no quiero que me protejan sin mi consentimiento. Lo que necesito saber con justicia es exactamente lo que entra para examen y lo que no entra. Si yo estudio además otros temas, es cosa mía. Sería un descubrimiento demostrar que la mayoría de los suspensos no se debe (creo yo como hipótesis) a la irresponsabilidad de los alumnos. En circunstancias normales, y después de gastar tiempo, trabajo y dinero, no hay apenas alumnos tan inconscientes que, pudiéndose aprender un aprobado, se lleven un suspenso, fuente de frustraciones.

 

10.8  Si en la objetivación acabamos en un reduccionismo de autores y títulos, es que está mal hecha. Al revés, una objetivación bien hecha será más pluralista y menos reduccionista. Y tendrá en cuenta las distintas Teorías o Escuelas. Evitará dogmatismos o fundamentalismos infundados. Igualmente, es natural que recoja un cierto porcentaje de contenidos a elección exclusiva del profesor que imparte la asignatura (apuntes, artículos o libros suyos). Es lógico. Los profesores de universidad no tienen por qué ocultar su ideología personal, están con mayores de 18 años. Los más timoratos en definirse son los más ambiguos en informar. Y los profesores más sinceros en definirse, no temen informar de las posturas contrarias a la suya propia. El alumno quiere ser informado de todo el abanico de posturas. Y sólo después, agradece que el profesor tenga la suya propia, no al revés. Hay profesores-enciclopedia de los que nunca sabes lo que piensan, sólo "hacen citas". Pero hay profesores que, además de transmitir muchos conocimientos, sabes lo que piensan ellos mismos. Éstos son los que más interesan. La indefinición del profesor contribuye a una mala objetivación de contenidos por parte del alumno. No es que el profesor deba ir con el NIF en la frente, pero el alumno aprende mejor con personas concretas, no con máquinas expendedoras... Los buenos profesores saben encontrar ese equilibrio. Ya lo hemos dicho, tan malos son los profesores que nunca se definen como quienes se definen sobre todo ("sabelotodo").

 

10.9   Los temarios para oposiciones, cuando están bien hechos, son algo parecido a la objetivación. Otra chapuza de la universidad es ignorar olímpicamente los temarios vigentes de oposiciones en las programaciones de las carreras. En realidad, costaría muy poco esa adaptación y tendría una utilidad inmediata. Pero hablaremos de las oposiciones más tarde. La sociedad y los profesores mismos saldrían ganando con la objetivación. Es absurdo infrautilizar a profesores universitarios (o de los otros) días y días corrigiendo exámenes, que, por otra parte, no tienen tiempo de profundizar. Objetivar un tema para examen supone objetivar su evaluación.

 

          LOS SUSPENSOS

 

10.10 Las notas son el salario del estudiante. La producción específica de los centros de enseñanza son las notas o los títulos. La huelga más selectiva y peligrosa de los profesores es no dar notas, NO FIRMAR ACTAS. Esto supone "bloquear la producción". Otra modalidad es dar a todos SOBRESALIENTE, pero todavía es menos frecuente. Para mucha gente, es más importante aparecer que ser. La imagen está sustituyendo a la naturaleza. El accidente ha reemplazado a la sustancia. Los medios interesan, a veces, más que los fines. El valor CULTURA ha pasado a segundo plano. Lo que importa es el valor NOTAS. Yo me alegraría de estar equivocado. Pero en el caso de que yo tenga algo de razón, creo que casi todos somos responsables de esta transmutación de valores o travestismo social. El suspenso académico es, para muchos jóvenes, el nuevo nombre del fracaso. El 90% de los problemas, o más, están localizados del 5 para abajo. Del 10 al 9 hay una diferencia matemática, unidimensional y cuantitativa. Del 5 al 4 hay una diferencia metamatemática, pluridimensional y cualitativa. En edades románticas y pre-adolescentes, un suspenso o varios pueden significar la puntilla, la chispa del suicidio. En edades más robustas y adultas, microsuicidios o desgarros internos. Si existe una educación equilibrada, un suspenso es una de tantas vallas en esta carrera de obstáculos que es vivir. Hasta puede convertirse en una gran lección (me acuerdo de Dickens): "Cada fracaso nos enseña algo que necesitábamos aprender".

 

10.11 Pero esta sociedad no suele educar para el fracaso, ni para la muerte, ni para el absurdo. Llevamos todos demasiada prisa como para "entretenernos" en eso. Mejor ignorarlo: actuar como si no existiera. O más postizo todavía, hacer un buen anuncio convenciendo de que "está todo controlado" (lo del avestruz). Un suspenso, por sí solo, no es la causa dominante de un suicidio, aunque sí pueda hacer de mechero. La causa real es una educación desviada, una presión familiar o social inadecuada sobre la mente del suspendido. Pero, dejado este caso límite de fracaso escolar, que no se suele dar en universitarios, intentemos cuantificar lo que "vale" un suspenso en la universidad. Visualizar los costes puede ser muy educativo. El perfil que propongo como botón de muestra es una carrera barata en universidad pública. Las cifras exactas por matrícula universitaria son cada año distintas para cada carrera, según el número de créditos y el grado de experimentalidad. Cada uno se puede sacarse su propio perfil, pero aquí vamos a operar con números redondos por sentido práctico, pues esto no es un informe económico, sino una reflexión pedagógica sobre el coste mínimo de un suspenso.

 

10.12 Pongamos 600 euros de matrícula ordinaria. Pero añadimos unos 400 euros, sumando sobre de matrícula, tasas varias, fotos, certificados y documentos concomitantes, compulsas, fotocopias, desplazamientos, gasolina, teléfono, residencia ocasional, comida, bebida y varios. Redondeando, dejamos en unos mil euros el gasto inicial (1000 €).

 

10.13 Sigamos calculando. No vamos todos los días a clase. Pongamos 6 meses x 20 días x 3 horas de asistencia. O sea, unos 120 días y unas 360 horas de asistencia a clase. Con algunos profesores casi no tomamos apuntes, pero con otros no paramos. Tomemos un promedio de dos páginas por hora de clase, o sea, 720 páginas. Además, si estudiamos realmente, empleamos muchas otras hojas en ejercicios, pruebas, esquemas a mano, elaboraciones propias o pasar a limpio. Pongamos otras 780 hojas en total, para redondear a 1.500 hojas al año, o sea, unos 12 euros. Pero también necesitamos bolígrafos, rotuladores, fluorescentes, tinta correctora, grapadora, sumadora, etc. Añadimos otros 30 euros al año en gastos de escritorio. Pero además, necesitamos fotocopias de artículos o apuntes de compañeros y del profesor. Pongamos unas 600 fotocopias al año x 5 céntimos de euro, o sea, otros 30 euros. También hacemos trabajos para el profesor. Tomando unos 60 créditos por año y una media de 2 páginas por cada crédito (10 horas), nos saldrían 120 hojas al año en trabajos, de los que nos guardamos fotocopia (=240 hojas). Los originales salen a más de 5 céntimos de euro, pues los cartuchos de tinta en impresora son muy caros. Pero, para no rizar el rizo, calcularemos cada página original o fotocopia al mismo precio, a 5 céntimos de euro (8 pesetas). En trabajos, pues, 240 páginas (x 5 céntimos), o sea, otros 12 euros, como mínimo. En resumen, sólo en hojas y fotocopias, gastamos en total cada año, unos 84 euros (84 €).

 

10.14 Pero también hay que comprar algún libro, por mucho que queramos ahorrar. Pongamos 18 euros en libros por cada 5 créditos matriculados. Como en el ejemplo-tipo tomamos 60 créditos al año, serán 18 euros x 12 veces = 216 euros en libros (216 €).

 

10.15 Aquí no mencionamos para nada las opciones caras (ni Colegio Mayor ni siquiera un piso compartido de estudiantes). Damos por hecho que usted va cada día desde su casa a la universidad. Como va unos 120 días a la universidad, supongamos un promedio de 9 euros/día, sumando transporte, comida, cafés, refrescos y varios. O sea, unos 1.080 euros al año en desplazarse y gastos varios (1080 €).

 

10.16 Y por último (muy importante), lo que usted deja de ganar. Algunos estudiantes trabajan a la vez que estudian, pero aquí hablamos de la mayoría; suponemos que usted no trabaja "porque estudia". Mejor dicho, "trabaja de estudiante". Si usted no fuera estudiante, es probable que trabajara en algo, aunque fuera en "curros" esporádicos y mal pagados. Pongamos que usted, cotizándose muy bajo, sacara al mes un poco más que el salario mínimo interprofesional, casi 100.000 pesetas de promedio (600 euros), que, en 12 meses, serían 7.200 euros al año (7.200 €).

 

10.17 Nos olvidamos aquí de lo que usted necesita para vivir y que también pagarán sus padres, claro, como comida, vestido, zapatos, teléfono, luz eléctrica, calefacción, comunidad, piso, vacaciones, fines de semana, prensa, vídeos, música, ordenador y consumos varios. Recuperando, pues, las cantidades anteriores, estrictamente referidas a sus gastos de estudiante, nos sale lo que les cuesta a sus padres UN AÑO BARATO DE UNIVERSIDAD:

 

 

Matrícula y gastos iniciales:     1.000 €

Trabajos, fotocopias y hojas:        84 €

Libros, folletos, revistas:            216 €

Transporte, comida, varios:     1.080 €

Lo que usted no gana:            7.200 €

--------------------------------------------------------------------------

Un año de universidad:      9.580 € = 1.593.978 pesetas

 

 

 

 

10.18 Si desea seguir multiplicando por 3, 4, 5 ó más años (con intereses y subidas del IPC), hágalo, pero aquí no nos hace falta. Todos estos números están hechos para simbolizar lo que vale un suspenso. El dinero no es la única moneda que se paga en estos patinazos, pero la hemos adoptado porque se puede iconizar mejor. Dividiendo los 9.580 euros para 60 créditos, cada crédito suspenso le cuesta casi 160 euros. Si la asignatura en cuestión tiene cinco créditos, es como si le robaran 800 euros en un descuido (sin hablar de la 2ª o 3ª matrículas, que son más caras)... Ah, y no olvide que usted sólo paga un 15% (o menos) de lo que cuesta su plaza universitaria. Lo demás lo pagamos todos los españoles cotizantes. No hay nada más ecológico que el control transparente del dinero público. Ni el resto de españoles extrauniversitarios, ni (con toda probabilidad) los profesores que le suspenden a usted, se alegran de que usted tire el dinero. Se puede fallar en otras cosas, pero no en materias de examen. ¿Se acuerda ahora mejor de la conveniencia de OBJETIVAR LOS CONTENIDOS en toda materia de examen?

 

 

 

11. EL TÍTULO: ¿Y AHORA, QUÉ?

 

11.1   Ya el Tratado de la Unión Europea, tal como fue firmado el 7 de febrero-1992 ("Tratado de Maastricht"), cuando menciona la ENSEÑANZA, añade siempre la expresión ”de calidad”. Textualmente: "La acción de la Comunidad implicará... una contribución a una enseñanza y a una formación de calidad” (Título II, art.3, p). "La Comunidad contribuirá al desarrollo de una educación de calidad..." (II, art. 126, 1).

 

11.2   Pero seamos realistas y bajemos a la periferia. Una de las preguntas que en Madrid hacía un Instituto de Ciencias de la Educación (ICCE) a sus alumnos del Curso de Aptitud Pedagógica (CAP) era: si, durante los cinco años de carrera recién terminada, alguien les había dicho que el CAP existe, y que cómo habían conseguido enterarse... Otra chica y yo pusimos que "a través de compañeros", "a última hora" y "por casualidad", según respuestas ya previstas y redactadas en el impreso. Da la casualidad de que los dos veníamos de hacer cinco cursos académicos, CINCO, en una Facultad de FILOSOFIA Y CIENCIAS DE LA EDUCACION (¡que no es para salchichas!)... Esto es sólo una anécdota para seguir afirmando que, salvo honrosos esfuerzos individuales de algunos profesores o tutores, a "la Universidad" no le importa mucho, "no es su problema", lo que usted haga con su carrera. Una vez que usted lo sabe, no pida peras al olmo.

 

11.3   En la mayoría de los casos, no le regalará una guía con sus posibilidades laborales ni le felicitará por haber aguantado hasta el final. Se supone que cada uno se busca la vida como puede, lo cual es de un bucólico subido. Ya se ha hablado mucho de la disfunción entre universidad, sociedad y orientación laboral. Pero subrayo algunos puntos que a mí me parecen relativamente claros. No creo que la LOU, por sí misma, vaya a solucionar éste u otros problemas, si no cambian las mentes. Lo difícil es cambiar colectivamente en el estamento universitario (no sólo los profesores, sino los propios alumnos y los padres de éstos).

 

11.4   Los estudios universitarios no son soberanos ni independientes de la orientación laboral. Pero tampoco deben mercantilizarse siempre. Es posible un TÉRMINO MEDIO (que tampoco se da en la actualidad). Hoy todavía predomina la disfunción o "soberanía del programa" frente a las necesidades reales de la víctima, también llamada "estudiante". El futuro laboral del alumno es un accidente. El futuro laboral del catedrático es la substancia. O, con lenguaje de Hollywood, los alumnos somos los extras. Y los profesores, los protagonistas de la película. Algunas Facultades o Centros, espoleados por la iniciativa privada, van más adelantados respecto al futuro laboral de sus alumnos. Pero la gran mole institucional sigue inasequible al desaliento. No hablamos de los decepcionados compañeros y compañeras que abandonaron la carrera empezada. Sólo, de los adaptados y obedientes que la hemos terminado.

 

11.5   También quiero acordarme de los jóvenes no universitarios, los que ni siquiera llegaron a este santuario. Los cientos de jóvenes no universitarios que he conocido de cerca, a veces en ambientes rurales o marginales, sienten mucho respeto por quienes "han estudiado". Es una especie de complejo disimulado, una añoranza frustrada. A veces, mitifican las carreras. Otras, las desprecian como autojustificándose de algo, desvelan en negativo la importancia real que atribuyen al estudio. Aunque, en ocasiones, ellos y ellas eligieron libremente no seguir estudiando, habría que analizar sus razones íntimas, quizá no fueron tan libres. Quizá les faltaron condiciones ambientales, económicas o de método. Una de las frustraciones que exteriorizan muchos adultos es también no haber podido estudiar. Todos les hemos oído decir en alguna ocasión: "Si viviéramos dos veces, sería distinto".

 

11.6   En todo caso, tanto los que hemos podido estudiar como los demás, necesitamos una educación permanente, adaptada al medio en que vivimos. La LOGSE (1990), así lo recogía entre sus principios para alumnos y profesores extrauniversitarios: "El sistema educativo tendrá como principio básico la educación permanente" (art. 2,1). El universitario que deje de estudiar al acabar la carrera, "lo lleva claro". La gente inteligente es consciente de que sabe poco y lo dice. Para ellos, escuchar y aprender es una actitud natural. Si es verdad que Sócrates repetía "sólo sé que no sé nada", no era un juego de palabras. La gente superficial, en cambio, casi nunca expresa en público sus ignorancias, se fija más bien en cuántos saben menos. El termómetro cultural de la gente trivial es el escalafón: si han escalado más deprisa, creen que saben más. Su apariencia de sabiduría es un arma más de dominio. Este tipo de gente suele ser más rígida y dogmática. Progresa poco porque casi siempre copia y, además, no se autoimplica en las situaciones. Serviles bajo el fuerte y déspotas contra el débil. Muchos son "trepas" de oficio.

 

11.7   Tener convicciones no es sinónimo de dogmatismo. Al revés, suelen ser más dogmáticos quienes no las tienen. Quienes sólo repiten consignas, lo tienen más fácil en caso de cambio de chaqueta, no sufren crisis de identidad, no la tienen: su identidad es la que diga el jefe. En cambio, la gente comprometida progresa más porque escucha mejor, se autoimplica en los problemas. Insumisos frente al fuerte y solidarios con el débil. No tienen ningún interés en triunfar pisando cabezas: esto es para los mediocres. Quienes, en épocas pasadas, aportaron algo original, tuvieron una parcela intransferible que no pudieron consultar con nadie. Algunas de sus respuestas todavía son válidas hoy. Ellos y ellas han sido los motores de la historia humana.

 

11.8   En esta época nuestra de creciente globalización (selectiva, claro, no en todo), es más necesaria una clara autoidentidad. Con la mundialización simultánea de Internet, cine, imágenes TV, viajes, traducciones, teléfono y fax, son frecuentes los trasplantes culturales, se copian métodos a presión y se ensayan puzzles imposibles. Esto ocurre sobre todo en países colonizados, donde no se valora lo propio ni se tiene confianza en sí mismos. Aunque siempre hay que aprender de todo el mundo, no creo en los trasplantes culturales ni en los salvadores. Esto lo han repetido todas las personas pensantes. Suelo citar, a modo de ejemplos, a dos reconocidos autores europeos, con distintos contextos históricos:

 

          LOCKE, empirismo británico, año 1690: "Espero que no se me tilde de arrogante por decir que, tal vez, adelantaríamos más... empleando, mejor que los pensamientos de los demás, los nuestros propios" ‑Ensayo sobre el entendimiento humano. Madrid 1980: Editora Nacional, página 156.

 

          KANT, idealismo crítico alemán, año 1784: "La minoría de edad significa la incapacidad de servirse del propio entendimiento sin la guía de otro... Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento!" ‑ ¡Qué es la ilustración? Madrid 1988: Tecnos, página 9.

 

11.9   Las actitudes éticas son el fundamento del progreso. De nada sirve la ciencia si se vuelve contra nosotros. Ciencia sin control es caos a la enésima. Un graduado sin ética es un animal con diploma (con mis respetos al animal). Cada año, en este planeta, sólo por hambre y guerras, muere más gente que en toda la 2ª guerra mundial (1939-1945), donde se calcularon unos 55 millones de muertos. Es urgente un eficaz control demográfico, pero en Holanda hay 481 habitantes por km2 ‑más que ningún país de África‑ y nadie dice que sobren holandeses. Si China, que tiene 9,3 millones de km2 y equivale a 18 Españas, tuviera esa densidad, habría hoy 4.486 millones de chinos, tres veces y media los que ya hay. El cuento de la densidad como magia apocalíptica sólo sirve para quienes no saben sumar, pero hay otras razones más ocultas. Mientras tanto, esta especie, para defenderse de sí misma, gasta billonadas en armamento. Al parecer, un tercio de los llamados "cerebros" del mundo juegan a guerras en sus laboratorios. Unos juegos muy bien pagados. Aunque la desintegración de la Unión Soviética es un hecho y, con ella, la tensión Este-Oeste, quedan la tensión Norte-Sur y otras muchas. Los hombres somos lo suficientemente "planos" como para seguir tropezando más veces en la misma piedra: el desarme va más lento que el peligro.

 

11.10 Si es verdad que con las armas acumuladas (convencionales, nucleares, químicas, biológicas, electrónicas, psicológicas) podemos destruirnos centenares de veces, es un imperativo televisar ya en directo su destrucción total y pública. Todo está pendiente de un hilo mientras exista la posibilidad física de la autodestrucción, seamos inteligentes. Algún tipo de armamento convencional, necesario en toda policía internacional, habrá que mantener, pues a esta especie todavía le quedan, al menos, centenares de años para acostumbrarse a otros métodos. Pero nunca armas de destrucción masiva. Además, debe invertirse en educación para la paz más dinero que para la guerra. Todos los vendedores de armas, y sus beneficiarios, son enemigos de esta propuesta.

 

11.11 El ser humano, "animal racional" en Aristóteles y "animal irracional" en Freud, no va a olvidar tan pronto ese "animal agresivo" que lleva dentro, homo homini lupus en Plauto y Hobbes. Pero se trata de que tenga prevista esa agresividad, para que, cuando ocurra, no sea la última. Los indecisos de víspera, que votan siempre al último que habla (el orden vigente), son muy poco timoratos para apoyar a gobiernos guerreros. Como son cobardes, casi siempre votan la guerra, se sienten aliviados cuando los guerreros les protegen. Y si viniera el día después, demasiado tarde, se harían pacifistas. No tenemos muchas garantías de que esta especie llegue a ser civilizada antes de autodestruirse, la paz sólo crece en un ecosistema limpio y justo, pero somos todavía primitivos. Justicia y ecología son dos caras de una misma moneda.

 

11.12 Hay muchos doctores, licenciados, arquitectos, ingenieros, técnicos superiores y posgraduados que pondrán algo de sus partes para conseguir un mundo menos absurdo del que hemos encontrado. Pero hay otros doctores, licenciados, arquitectos, ingenieros, técnicos superiores y posgraduados que serán eternos insolventes, niños y niñas grandes, pasotas o trepas, a quienes el mundo les importa un pito si el pito no es de su jurisdicción, se lo pasan por el arco de triunfo. Cosas de la dialéctica. Cuando esta última actitud deja de ser excepción, para instalarse cómodamente en muchas capas de la población, esa sociedad está en alerta roja: o acabamos con la jungla de corbata o la jungla acabará con nosotros. Que "las vacas no están locas, que los locos somos nosotros" –decían en Inglaterra. A quienes ya hace tiempo que no somos jóvenes, hay cosas que nos importan menos. Pero las generaciones de hoy y de mañana tienen más años por delante. Si se prestaran a esos postulados de jungla, estarían cavando su propia fosa. Toda enseñanza universitaria que prescinda del mundo real que tenemos delante, además de miope, es un fraude.

 

          LAS OPOSICIONES

 

11.13 Quienes no hemos tenido padres banqueros o empresarios, ni fortunas o inmuebles que heredar, nos hemos acostumbrado a trabajar sin red, mirando hacia adelante porque no se podía mirar atrás. Cada lunes era otra época y cada nueva decisión, un punto de no retorno. Embarcarse en una oposición es una de esas decisiones que te pueden hacer emigrante de ti mismo. En un momento y en un país con empleo precario o subempleo masivo, hacer oposiciones es una de las salidas típicas de un posgraduado. Sugiero algunas ideas que he aprendido tras sufrir años de pruebas y oposiciones. Quizá puedan ser útiles a quienes tengan que pasar por ese túnel.

 

11.14 No hay que hipotecar la vida por ninguna oposición, ninguna se lo merece. Este proceso puede durar un año, tres, cinco, diez... Depende de muchas variables que no siempre están en nuestras manos. Y no podemos vivir amargados mientras tanto, hay que seguir realizando, a la vez, otros proyectos vitales. Todos sabemos que no siempre los mejor preparados sacan una oposición. Enumero algunas variables a veces decisivas:

 

          * Mal día, cansancio, poca motivación o imaginación.

          * Mala suerte con el tema.

          * Mala letra o mala expresión oral.

          * Una afirmación peligrosa para ese tribunal.

          * Una respuesta que estropeó todo.

          * No es el perfil que ese tribunal buscaba.

          * La forma de mirar, moverse, los nervios.

          * Criterios ocultos para el opositor u opositora.

 

          Todo esto, sin hablar ya de eventuales chapuzas o farsas más o menos amañadas, potenciadas por la competitividad reinante.

 

11.15 Es imprescindible "sangre fría", no sentirse demasiado afectado ni por el escenario ni por las circunstancias ni, más tarde, por la calificación, tanto si es alta como si es baja. Es mucho más objetiva la calificación durante un curso entero que la que se juega a una sola carta en un solo día, esto debe estar claro. Es una carrera de fondo. Cuantas menos emociones, mejor. Las oposiciones no las sacan los listos, sino los constantes. Tampoco ir de chulo por la vida. Responder con educación y consideración. Ya sabemos cómo funcionan los roles, : cada uno desempeña un papel en la vida, y a mí me toca éste de opositor, así como al de enfrente le toca de calificador. Debo desempeñar mi rol con dignidad. En todo caso, si hay que recurrir, protestaré en serio, pero sin sobresaltos.

 

11.16 Cuando te has presentado a decenas de pruebas, tienes "experiencia". Relativizas entonces tu curriculum vitae. A veces, no sólo no los leen, sino que ni los miran ni te contestan. Y poco a poco, un candidato va afinando la puntería. Hablar con otros opositores y opositoras es muy gratificante, además de aleccionador. La intuición es muy importante, no sólo la lógica. Interesa precisar y definir qué les puede interesar realmente a quienes te califican. Fuera nervios. Si no fuera porque te juegas mucho, estarías incluso en condiciones de tomarles el pelo a tus calificadores, que también son humanos. El sentido del humor hasta con sueño, es muy saludable para sobrevivir. Algún opositor suicida desahoga así su odio al absurdo.

 

11.17 Los temarios de academia son, algunas veces, excesivamente caros para su deficiente calidad. Un auténtico negocio, fundado una vez más en la indefensión de las víctimas, opositores a la desesperada. Siempre que se pueda, completar los temarios con bibliografía solvente. Periódicamente, el BOE modifica los temarios. Y claro, hubo rumores de que el BOE no lo hace el Gobierno, sino las academias. O al revés, que algunos ministros tienen academias... Los planes de estudios universitarios, como ya dijimos en 10.9, no incorporan los temarios vigentes de oposiciones, ni siquiera en las carreras donde la salida laboral natural es la Enseñanza o la Administración. Este hecho, por sí mismo, es una indecencia académica contra el futuro profesional del alumno. Hay muchos aspectos ilógicos en algunas oposiciones y en otros muchos asuntos de la vida, pero no desanimarse. Ya sabemos que el mundo es, sobre todo, absurdo, con unas gotitas de sentido, el que le ponemos nosotros, mayor o menor según países y niveles personales de consciencia.

 

11.18 Mi experiencia personal me señala que es mejor prepararse la oposición de una vez y presentarse ya todos los años, en una o varias Administraciones, si nos viene bien. Tres meses antes de la prueba, concentrarse en recordar los temas preparados y añadir otros. Nunca llevamos preparada la oposición al 100%, siempre se puede saber más. O te pueden hacer una pregunta que no viene allí, pues sólo están oficialmente objetivados los títulos de los temas, pero no su desarrollo. Cada tribunal suele ser autónomo para evaluarlo. En todo caso, no dedicar toda la vida a las oposiciones, precisamente porque sus contenidos no están objetivados, y no se pueden "controlar".

 

11.19 Dedicarse obsesivamente a una oposición puede crear traumas y bloquear la motivación si no se aprueba. Se suele aconsejar, en el primer año, presentarse sin miedo, para entrenarse y "conocer la dinámica". Hay que compaginar con otras motivaciones o tareas, laborales, académicas, afectivas, sociales, deportivas... O, incluso, para los más relajados de mente, presentarse también a otras pruebas afines. A veces, se aprueba la oposición que menos se esperaba. Aunque parezca raro, hay en esto algo de "lotería".

 

11.20 Y cuando apruebes la oposición, no te des "a la buena vida", como aconsejan los catetos. No hay imagen más deprimente que la de un funcionario vago y vitalicio. "La carrera no ha terminado", escucha el triunfador Ben-Hur de su rival Messala moribundo... En realidad, cuando logramos un triunfo anhelado, no acabamos con nuestros problemas vitales, simplemente cambiamos unos problemas por otros ("de algo hay que morir", decían nuestros abuelos). Después de una temporada de descanso psicológico, vuelve a trabajar, a investigar, a superarte. Si no lo haces, volverás a perder motivación. La vida continúa.

 

11.21 Lo que tiene solución, debe arreglarse ya. Y de lo que no tiene remedio, mejor es reírse.

 

*********

 

 

LOCALIZACIÓN  TEMÁTICA

ss: “y siguientes”

____________________________________________________________________

 

 

absoluto,........................... 6.10,  7.14 ss

abstencionismo,................. 8.2 ss

absurdo,........................... 10.11,  11.12,  11.17

accidentes de tráfico,.......... 2.10 ss

agresividad,...................... 11.11

alerta roja,........................ 11.10,  11.12

 

ALUMNOS,....................... 4.2 ss,  4.5,  4.17,  6.1 ss,  6.11, 

                                           7.3 ss

 

amistad,............................ 7.14 ss

amor,................................ 7.10 ss

analfabetos,....................... 2.7,  4.4,  4.7 ss,  8.7

APUNTES,........................ 7.4,  9.11 ss

Aristóteles,........................ 5.2,  11.11

armamento,....................... 11.9 ss

AUTOIDENTIDAD,........... 1.1 ss,  6.7,  7.11 ss,  11.7 ss

azar, ................................ 6.6,  10.14,  11.2,  11.19

BIBLIOGRAFIA, .............. 9.16 ss

biblioteca,......................... 9.17,  9.19 ss

bien común,...................... 2.7

Brecht, Bertolt,.................. 8.7

caducidad,........................ 9.12

calidad de vida,................. 7.11 ss

CAP,................................ 11.2

carrera,............................ 5.7 ss,  10.11 ss,  11.20

chapuza,........................... 2.12,  3.10 ss,  3.13 ss,  10.9

cineastas.......................... 10.6

 

CLASES (aulas),.............. 4.3 ss,  4.16 ss,  4.24 ss,  6.13, 

                                           7.1 ss

 

colegios de élite,................ 4.19

colegios privados, ............. 4.12 ss,  4.22 ss

colegios públicos,............... 4.12 ss, 4.23

colegios-guardería,............. 4.20

competitividad,.................. 6.14,  8.8

constancia,....................... 11.15

construcción,..................... 4.25

contaminación acústica,...... 2.8,  4.24 ss

contratos laborales del siglo XXI,...........  Introducción

convicciones,..................... 11.7 ss

corrupción,........................ 2.15

cosmos............................. 1.1 ss

cuello de botella,................ 1.8,  3.10

cultura,............................. 6.6 ss,  10.10

curriculum vitae,................ 11.16

darvinismo,........................ 3.6,  5.3,  8.7

déficit educativo,................ 4.7

densidad demográfica,........ .4,  11.9

deportes,........................... 2.14

desorden,.......................... 2.9,  6.14,  10.6

Dickens,............................ 10.10

dinero,.............................. 10.11 ss

ecología,............................ 2.5 ss,  2.10 ss,  2.13,  11.11

educación permanente,....... 3.6,  11.6 ss,  11.20

educación,.................... 3.2 ss,  3.14,  4.5 ss,  6.8,  6.14,  7.13,  8.9 ss

ELECCIONES,................... 8.1 ss

élite,................................. 5.2

emociones,........................ 11.15

empresarios universitarios... 5.9

Enkvist, Inger,................... 4.1

enseñanza objetivada,........ 10.14 ss

ENSEÑANZA PREUNIVERSITARIA,......... 4.1 ss

enseñanza vertical,............ 6.2 ss

escala de valores,.............. 4.8 ss,  6.4,  6.6 ss,  7.9,  8.7 ss,  10.10 ss

ESO,................................ 4.2 ss

ESPAÑA,.......................... 2.1 ss3.1 ss,  5.15

esquizofrenia,.................... 10.6

estética,............................ 2.16,  5.6,  7.14

Estrabón,........................... 2.7

estudios,............................ 5.7 ss,  7.11,  11.4 ss

ética,................................. 3.5 ss,  4.9,  8.7,  11.9

evaluaciones,..................... 4.8,  4.13,  10.9

 

EXÁMENES,...................... 6.13,  7.3,  7.6 ss,  9.14,  9.18 ss, 

                                           10.1 ss

 

existencia humana,............ 7.12

experiencia,....................... 5.16,  7.4,  7.15,  11.16

Fernández, Miguel,............. Introducción, 5.4

flechazo,........................... 7.10 ss

fracasos,........................... 5.6,  10.10 ss

Freud,.............................. 11.11

funcionarios,..................... 11.20

generación 2000,............... 8.12

generación de los 80,......... 8.11 ss

generación de los 90,......... 8.12

gente inteligente,............... 5.14,  11.6,  11.7,  11.10

gente superficial,............... 11.6,  11.12

geografía e historia,........... 2.4 ss,  3.1,  3.4

Gibson, Ian,...................... 2.7

guerra,............................. 3.1,  11.9 ss

hambre,........................... 11.9

Hobbes,............................ 11.11

homologación profesores,... 4.15

humor,............................. 11.16,  11.21

ideología,.......................... 10.8 ss

incendios forestales,........... 2.13

indecisos,......................... 11.11

indicadores de cruces,........ 2.11

individualismo,.................. 3.6,  6.3,  8.7 ss

infantilismo,...................... 4.5 ss

información,...................... 5.9 ss,  6.6 ss,  6.14,  9.11 ss, 10.6

informáticos,..................... 10.6

injusticia,.......................... 2.16 ss,  3.10

inmediatismo,.................... 6.6

insolvencia profesional,....... 11.12

instalaciones,..................... 4.24 ss

intelectuales,..................... 1.9,  6.8 ss

intolerancia,....................... 3.1

intuiciones,........................ 1.6 ss,  11.16

investigación,..................... 3.4,  10.5

jóvenes sin estudios,.......... 11.5

jungla,.............................. 3.6,  5.3,  11.12

Kant,................................. Introducción, 11.8

lenguaje,........................... 1.8,  2.9,  3.10

libertad de cátedra,............ 10.3,  10.8

libertad de pupitre,............. 10.3

libertad sexual,.................. 7.16

libertad,............................ 2.9

libros de exámenes,........... 9.17 ss

líderes,.............................. 5.2 ss,  5.9

LIGUES,........................... 7.10 ss

Locke,.............................. 11.8

lógica y sus contrarios,....... 2.2,  3.10,  3.14,  4.22,  5.4,  5.5,  11.17

LOGSE,............................. 11.6

LOU,................................. 8.1

Maastricht,........................ 11.1

machismo,......................... 4.6 ss

Marx,................................ 2.15,  6.9

mass media,...................... 4.8,  6.14

MATRICULARSE,.............. 5.5 ss,  5.12 ss

 

MEDIOCRIDAD,............... 2.3,  2.11,  2.16,  3.1 ss,  3.8,  4.4,

                                         4.5,  9.14,  11.7

 

mundialización,.................. 11.13

notas y títulos.... 4.8 ss,  6.3,  6.4 ss,  6.12, 10.2 ss,  10.7 ss, 10.10 ss

objetivación de contenidos, ..........10.3 ss,  10.9,  10.18

obreros universitarios,........ 10.3,  5.9

OPOSICIONES,................ 4.13,  5.9,  10.9,  11.13 ss

orden,............................... 2.9,  3.5,  6.14,  9.11,  11.11

 

orientación laboral,............. 2.15,  5.3,  5.10,  5.11,  10.9,  11.2 ss, 

                                          11.13, 11.17 ss

 

Ortega y Gasset,................ 3.5

Osborn, A.F., .................... 10.6

pacifismo,.......................... 8.10,  11.9 ss

PAPELEO,......................... 5.12 ss

pasar lista,......................... 4.16,  7.2

pedagogía,......................... 9.13 ss,  10.6

pensar por sí mismo,.......... Introducción,  2.16,  11.7 ss

periodismo y pedagogía,..... 6.14,  9.14,  110.6

picaresca,.......................... 2.15

Platón,.............................. 1.5

Plauto, ............................. 11.11

pobres,.............................. 3.7,  5.8,  5.9,  11.9

Porfirio,............................. 6.3

 

PROFESORES,...........4.3 ss,  4.9 ss,  4.21,  6.2,  6.4 ss,  7.1,

                                   7.5,  9.2, 9.12 ss,  9.17,  10.3 ss

 

publicidad,......................... 8.9,  8.10

REALIDAD,....................... 1.1 ss,  1.8,  1.9,  5.12,  5.16

reclamaciones,................... 5.15

reconversiones,.................. 3.6

reduccionismo,.................. 10.5,  10.8

reforma escolar,................. 4.18

reirse,............................... Introducción,  11.21

relaciones afectivas,............ 7.14

relaciones sexuales,............ 7.16 ss

RELACIONES SOCIALES,.... 7.1 ss

reminiscencia platónica,...... 1.5

represiones,....................... 7.18

requisitos y plazos,............. 5.14 ss,  9.9

retretes públicos,............... 2.5,  2.6

ricos,................................ 5.2 ss,  5.9

roles profesor‑alumno,....... 11.15

Russell,............................. 1.4

selectividad (PAU),............. 5.5 ss

sentido común,.................. 1.6,  10.1,  10.3,  10.6,  10.7

síntesis,............................ 10.6

sociólogos,........................ 10.6

Sócrates,.......................... 11.6

solidaridad,....................... 5.3,  8.10

suciedad ambiental,........... 2.7,  4.4

SUSPENSOS,................... 5.6,  10.2,  10.3,  10.7,  10.10 ss

televidentes de 1ª generación,...... 8.11

temarios,......................... 10.9,  11.17

Tierno Galván,.................. Introducción

TÍTULO,.......................... 11.1 ss

TRABAJOS ESCRITOS,..... 9.1 ss

tráfico,............................. 2.10 ss

trasplantes culturales,........ 11.8

trepas,............................. 1.9,  11.6,  11.12

ultranacionalismos,............ 3.6,  8.9

 

UNIVERSIDAD,..... 1.9,  5.1 ss,  5.10,  6.1 ss,  6.10,  6.11, 

                                8.1 ss,  8.6,  9.13,  10.7,  10.9, 

                                10.11 ss,  11.2 ss

 

valores,............................. 4.8 ss,  7.9,  8.7 ss

violencia e infidelidad,........ 7.17,  7.18

Wittgenstein,..................... Introducción

Zárraga, José Luis,............. 8.11

 

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